
Con un gol de Roque Santa Cruz a los 80′, Olimpia consiguió su pasaje a la siguiente ronda de la Copa Libertadores. El Decano sufrió más de la cuenta, pero el minado de la hinchada se convirtió en el salvador del equipo que ahora piensa en el Botafogo.
EL PARTIDO. El equipo de Pablo Repetto se plantó en el campo e intentó llevarse por delante a su rival. La presión alta y las contras fueron las armas de Olimpia que encontró el primer gol temprano en el lance.
Julián Benítez mandó un buen centro al corazón del área para Brian Montenegro que se lanzó para conectar el envío, no llegó a alcanzar pero su movimiento engañó al portero Adrián Bone y la pelota terminó en las redes a los 8 minutos.
Después la visita salió a buscar el empate, pero el Decano cerró bien los conductos y el cuadro visitante no podía llegar con comodidad hasta la portería defendida por Librado Azcona.
Otro gran contragolpe decano tuvo como puntal a Julián Benítez, quien luego hizo una magistral asistencia para Brian Montenegro que frente al arco no perdonó, marcó a los 26′ y desató la euforia de los hinchas que coparon el Defensores.
El choque quedó a merced del cuadro paraguayo, que movía bien la pelota y creaba sensación de peligro cada vez que cruzaba la mitad de la cancha. Mouche, con un disparo lejano, casi convirtió el tercero, pero Bone logró retroceder a tiempo sino era un golazo.
Todo estaba controlado hasta que en el minuto 43 Rodi Ferreira comete una falta innecesaria y cede un tiro libre para la visita. Gabriel Cortez se encargó de la ejecución y Librado Azcona colaboró para que termine en gol ecuatoriano, el portero falló en el intento de despeje y la pelota besó las redes del arco norte.
Así se fue el primer tiempo en el Defensores. Con la sensación amarga del gol visitante que obligaba al conjunto paraguayo a hacer un gol más para sellar su clasificación a la siguiente ronda.
COMPLEMENTO. Con el mismo empuje el Franjeado salió para el segundo tiempo, pero de entrada casi llega el gol del empate de la visita. El nerviosismo se convirtió un enemigo silencioso que carcomía por dentro a los jugadores de Repetto y con el correr de los minutos se fue evidenciando en cada jugada mal finalizada.
Una acción que pudo aliviar las tensiones se dio a los 61′, cuando un balón pegó en el brazo extendido del rival ecuatoriano. Sin embargo, el juez Wilmar Roldán no tomó ninguna determinación. Jugada con polémica en el choque copero.
Se iba el partido en Sajonia, pero desde el banco llegó el tanto del desahogo. Wálter Bogado mandó un precioso centro y Roque Santa Cruz ingresó con una soledad absoluta en el área para aplicar un soberbio cabezazo para un gol que retumbo en el país.
Fue el golpe de nocaut para Independiente y así Olimpia sacó su pasaje a la siguiente ronda de la Copa Libertadores con un global de 3-2.